Tarot de Marsella o Rider-Waite
Dos barajas, dos formas de contar la misma historia. Una guía para entender qué distingue al Tarot de Marsella del Rider-Waite-Smith, cómo cambian los arcanos y cuál puede irte mejor según tu manera de aprender.

Cuando alguien decide aprender tarot, enseguida aparece la duda: ¿empiezo con el Tarot de Marsella o con el Rider-Waite? Ambas barajas tienen 78 cartas y una estructura común, pero su estética y su manera de «hablar» son muy distintas. Este artículo las compara con calma, como tradiciones simbólicas y herramientas de reflexión, y no como métodos para adivinar hechos.
Un origen común, dos caminos
El tarot nació en la Italia del siglo XV como una baraja de juego, con cuatro palos y una serie de cartas triunfales. Con el tiempo, y sobre todo a partir del siglo XVIII, se empezó a usar también con fines simbólicos y adivinatorios. De esa historia común salen dos grandes familias:
- La familia de Marsella. Barajas impresas con planchas de madera en Francia entre los siglos XVII y XVIII. Entre las más conocidas están las de Jean Dodal y la de Nicolas Conver (1760), que ilustra este artículo.
- La familia Rider-Waite-Smith. Publicada en 1909 en Londres, con ilustraciones de Pamela Colman Smith siguiendo las indicaciones de A. E. Waite, vinculado a la Orden Hermética de la Aurora Dorada.
El Tarot de Marsella: sobriedad y símbolo
La baraja de Marsella tiene un estilo gráfico de trazo firme, colores planos y pocos detalles. Sus rasgos más característicos son:
- Arcanos mayores con imágenes muy codificadas. Cada figura se rodea de un número romano y de un nombre, a menudo en francés (Le Bateleur, La Papesse, L’Empereur…).
- Arcanos menores «geométricos». Las cartas numeradas no muestran escenas: presentan los símbolos del palo (copas, espadas, bastos y oros) dispuestos según el número, con un diseño casi ornamental.
- Lectura más abierta. Al haber menos anécdota visual, quien lee debe apoyarse en el simbolismo, los números, los colores y las relaciones entre cartas.
Esta sobriedad es una ventaja para quien disfruta del análisis y de la intuición, y un reto para quien prefiere imágenes que «cuenten» algo desde el primer vistazo.
El Rider-Waite-Smith: una escena en cada carta
La gran novedad de la baraja de 1909 fue ilustrar todas las cartas con escenas, incluidos los arcanos menores. Por eso se convirtió en la más extendida del mundo y en la base de muchas barajas modernas. Sus rasgos más destacados son:
- Menores con escenas. El Tres de Espadas muestra un corazón atravesado; el Diez de Copas, una familia bajo un arco iris. La imagen sugiere de inmediato un tema.
- Simbolismo esotérico explícito. Hay referencias a la cábala, a la alquimia y a la astrología que la tradición hermética asoció al tarot.
- Aprendizaje más intuitivo. Para muchas personas principiantes es más fácil recordar el sentido de una carta porque la escena es narrativa.
Si te interesa cómo funciona esta lógica en los menores, la tienes explicada en nuestra guía de los arcanos menores del tarot.
Diferencias clave, una por una
Los arcanos mayores
Los 22 mayores existen en ambas barajas, pero hay matices. En Marsella, El Loco (Le Mat) no lleva número; en el Rider-Waite se numera con el 0. Además, dos cartas intercambian su posición: en Marsella, la Justicia es la VIII y la Fuerza la XI; en el Rider-Waite se invierten (Fuerza VIII, Justicia XI), una decisión que se vincula a correspondencias astrológicas de la Aurora Dorada. También cambian algunos nombres: «El Papa» y «La Papisa» en Marsella frente a «El Hierofante» y «La Suma Sacerdotisa» en el Rider-Waite. Para repasar el sentido de las 22 cartas puedes visitar nuestros arcanos mayores del tarot.
Los arcanos menores
Es la diferencia más visible. En Marsella, los menores numerados son composiciones de símbolos; en el Rider-Waite, escenas completas. En el primer caso, el significado se deduce del palo y del número; en el segundo, también de la imagen.
Los palos
Los cuatro palos son los mismos, pero con nombres algo distintos según la tradición: en el ámbito latino se habla de Oros, mientras que muchas barajas esotéricas anglosajonas usan Pentáculos. En ambos casos, el simbolismo es el de lo material y lo concreto.
El estilo de lectura
Con Marsella se tiende a una lectura más estructural (posición, número, interacción entre cartas) y menos anecdótica. Con el Rider-Waite suele ser más narrativa y psicológica. Ninguna es mejor ni más «verdadera»: son caminos distintos para el mismo ejercicio de reflexión.
Cómo se trabaja con cada baraja
En la práctica, las dos barajas invitan a hábitos de estudio distintos. Con el Rider-Waite-Smith es habitual empezar por describir la escena: quién aparece, qué hace, qué colores domina, hacia dónde mira. Esa descripción en voz alta suele abrir el significado de la carta casi sin esfuerzo, y por eso muchos manuales y cursos parten de ella.
Con el Tarot de Marsella, en cambio, el ejercicio suele ser mirar la estructura: cuántos elementos hay, cómo se distribuyen, qué carta queda a izquierda o derecha de otra y cómo dialogan los números entre sí. Es un trabajo más pausado, que premia la observación paciente. Ninguno de los dos caminos exige creer en nada: ambos pueden entenderse como un entrenamiento de la atención y de la capacidad de simbolizar.
¿Cuál elegir para empezar?
La respuesta honesta es que depende de ti. Estas pautas pueden ayudarte a decidir:
- Elige Rider-Waite si te cuesta memorizar y te ayudan las imágenes, o si quieres encontrar fácilmente libros, cursos y recursos en español.
- Elige Marsella si te atrae el simbolismo clásico, la lectura sobria y el trabajo con números y estructuras.
- Prueba las dos. Muchas personas acaban teniendo ambas: una para estudiar escenas y otra para practicar el análisis simbólico.
Sea cual sea tu elección, una de las mejores formas de practicar es una tirada sencilla. En nuestra guía de la tirada de tres cartas verás cómo empezar sin complicaciones, con cualquiera de las dos barajas.
Errores frecuentes al elegir baraja
- Pensar que una baraja «acierta» más que otra. El tarot es un sistema de símbolos, no un instrumento de precisión.
- Comprar una baraja solo por su estética. Una baraja muy artística puede ser difícil de leer si se aleja demasiado de las estructuras tradicionales.
- Cambiar de baraja constantemente. Dominar una antes de saltar a otra suele dar mejores resultados.
- Esperar certezas. Las cartas sirven para formular mejores preguntas, no para conocer el futuro con seguridad.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es más fácil para principiantes?
Para la mayoría, el Rider-Waite-Smith, porque sus escenas en los arcanos menores facilitan recordar el significado. Aun así, hay quien aprende mejor con la sobriedad de Marsella.
¿Se interpretan igual las cartas en ambas barajas?
Los significados de fondo son parecidos, pero el enfoque cambia: Marsella se apoya más en el simbolismo y la estructura, y el Rider-Waite en la escena representada.
¿Por qué se llama Marsella si es una baraja francesa?
Porque Marsella fue un gran centro de impresión de naipes y cartas en los siglos XVII y XVIII, y el nombre acabó designando un estilo y un patrón de diseño.
¿Las cartas del Tarot de Marsella tienen escenas en los menores?
No, en su versión clásica los menores numerados muestran solo los símbolos del palo dispuestos según el número.
¿Puedo aprender con las dos a la vez?
Sí, siempre que no te agobies. Muchos estudiantes comienzan con una y añaden la segunda cuando ya tienen una base sólida.
En resumen
El Tarot de Marsella y el Rider-Waite comparten 78 cartas y un mismo esqueleto simbólico, pero ofrecen experiencias distintas: sobriedad estructural frente a narración visual. Elegir una u otra es cuestión de afinidad y de método de aprendizaje, no de «autenticidad». Lo importante es practicar con regularidad y entender el tarot como lo que es: una tradición de símbolos al servicio de la introspección.
Aviso: este contenido es divulgativo y cultural. El tarot se presenta como tradición y sistema de símbolos, no como ciencia ni como predicción garantizada. No sustituye asesoramiento médico, psicológico, financiero ni jurídico.
Fuentes
- A. E. Waite, The Pictorial Key to the Tarot (1911), dominio público.
- Baraja Rider-Waite-Smith (1909), ilustrada por Pamela Colman Smith con indicaciones de A. E. Waite, dominio público.
- Tarot de Marsella de Nicolas Conver (1760) y tradición de barajas impresas en Francia en los siglos XVII y XVIII.
- Imagen: composición del Tarot de Nicolas Conver (1760), Tarot World Project, Wikimedia Commons, CC0.
De las cartas a la práctica
Elijas la baraja que elijas, lo importante es practicar con calma. Nuestra sección de tarot del amor te propone tiradas y significados explicados sin fatalismos, para que empieces a leer con confianza.
